martes, 24 de enero de 2017

Mujeres pioneras en el Transporte Público de Rosario



La primer Taxista
Palmira Medio de Ochoa fue la primer mujer conductora de un auto taxímetro en nuestra ciudad a principio del año 1967.

Su historia es muy especial ya que ella eligió este trabajo al quedar viuda y  tener que hacerse cargo de sus dos hijos y el mantenimiento del hogar.  Palmira con 45 años de edad debió afrontar con coraje y valentía todos los escollos del “machismo” de entonces para hacerse lugar en una actividad en que la mujer no tenía cabida.

Obtener la licencia habilitante fue una larga batalla que debió librar con las autoridades municipales que con prejuicios trataban de dificultarle el camino. Sin embargo con preparación y una fuerte convicción logró su cometido.

Con la venta de un auto familiar adquirió parte de un Rambler modelo 1965 pagando el resto en cuotas. De esta forma, esta vecina del Barrio La Florida, iniciaba su jornada laboral a las 8 de la mañana hasta las 13 horas mientras los hijos estaban en el colegio. Volvía a su casa a cocinar y hacer los quehaceres domésticos, retomando su trabajo de 16 a 21 hs en compañía de sus hijos, quienes iban de acompañantes en el amplio asiento delantero.

Además de conducir, realizaba las revisiones técnicas del vehículo y hasta le cambiaba los neumáticos en caso de pinchadura ante la mirada de sorpresa de sus colegas.
Con un temperamento especial se ganó la aceptación de sus colegas y el de los pasajeros que se sorprendían al subir al coche.  Palmira estuvo al frente de su taxímetro hasta el momento de su retiro laboral.




La primer Colectivera
Marta Inés Martínez desde muy joven estuvo al mando de vehículos utilitarios, iniciándose con una chata en Bahía Blanca para continuar conduciendo un camión. Luego se trasladó a Rosario y continuó de camionera por las rutas del litoral argentino.

Por medio de su hermano que era chofer de la línea 303, el Sr.Mario Clemente -propietario del coche número 2 de la empresa Fisherton- le ofrece a Marta la conducción de la unidad y ella acepta el desafío para convertirse en la primer mujer colectivera de Rosario.

De esta manera, en  mayo de 1979 los pasajeros de la línea 303 que abordaban el coche se llevaban la sorpresa de recibir el boleto y ser conducidos por Marta. Con sus 28 años además de manejar hacía los trabajos del hogar y crianza de su hijo de dos meses al que lo acercaban a la punta de línea para darle de comer.



Marta Martinez se desempeñó como chofer del transporte urbano durante varios años para luego hacer una breve experiencia en el transporte interurbano, retomar los camiones y finalmente volver a las calles conduciendo un taxi.

Pioneras
Estas iniciadoras de la conducción en el transporte público de pasajeros de Rosario debieron batallar con vehículos que en aquellos años no contaban con los avances técnicos  de los actuales.

Direcciones pesadas, cajas de cambios mecánicas, las inclemencias del clima también se hacían sentir al no contar con climatización. Además de todo esto, manejar dinero sin quitar atención al tránsito, donde si bien la cantidad de vehículos era menor, las calles y avenidas rosarinas no contaban con el pavimento de hoy en día, muchas de ellas eran de tierra y se anegaban.

De esta manera queremos rendir homenaje a estas conductoras, mujeres y madres, pioneras en el
transporte urbano. Palmira Medio primer taxista y Marta Martínez primer colectivera.



Adrián Yodice
Buses Rosarinos 


Fuentes Referenciales

Diario La Tribuna - 6 de marzo de 1967 y 8 de mayo de 1979
Rosario su historia y región n° 74. May 2009.
Agradecimiento a Raúl Ochoa y Marta Inés Martínez


La presente nota fue publicada en la Revista Rosario, su Historia y Región. edición Nº 149, Marzo de 2016